Este talismán artesanal nace como un puente sagrado entre etapas, cambios y nuevos comienzos.
La luna invertida, símbolo de receptividad y transformación, recoge la energía de cada ciclo y la sostiene con calma.
El olivo aporta paz, sabiduría ancestral y protección para el hogar, mientras la tatarica, ligera y etérea,
...
